
LENIN, V.I. La Comuna de París. Editorial Progreso. Moscú
“La participación de representantes del proletariado socialista con la pequeña burguesía en un gobierno revolucionario es completamente admisible, por principio, absolutamente obligatoria en determinadas ocasiones.” p.14 Refiriéndose a las enseñanzas de la Comuna de París
“La conjugación de estas tareas contradictorias –el patriotismo y el socialismo- constituyó el error fatal de los socialistas franceses” p.20
“A pesar de que el proletariado socialista estaba dividido en numerosas sectas, la Comuna fue un ejemplo brillante de cómo el proletariado sabe cumplir unánime las tareas democráticas que la burguesía sólo sabía proclamar. Sin ninguna legislación complicada, con toda sencillez, el proletariado, que había conquistado el poder, llevó a cabo la democratización del régimen social, suprimió la burocracia y estableció la elección de los funcionarios por el pueblo.” p.21
“…el proletariado no debe despreciar los medios pacíficos de lucha, que sirven a sus intereses corrientes de cada día y son indispensables en el período preparatorio de las revoluciones. Pero el proletariado jamás debe olvidar que, en determinadas condiciones, la lucha de clases adopta la forma de lucha armada y de guerra civil: hay momentos en que los intereses del proletariado exigen un exterminio implacable de los enemigos en combates a campo descubierto.” p.23
“Pero en la sociedad moderna, el proletariado, avasallado económicamente por el capital, no puede dominar políticamente si no rompe las cadenas que le atan al capital” p.25
“Sólo los obreros permanecieron fieles a la Comuna hasta el fin. Los republicanos burgueses y la pequeña burguesía se apartaron bien pronto de ella: unos se asustaron del carácter revolucionario socialista del movimiento, de su carácter proletario; otros se apartaron de ella al ver que estaba condenada a una derrota inevitable. Únicamente los proletarios franceses apoyaron a su gobierno sin temor ni desmayo, sólo ellos lucharon y murieron por él, es decir, por la emancipación de la clase obrera, por un futuro mejor para todos los trabajadores” p.25
“Una revolución social, para triunfar, necesita, por lo menos, dos condiciones: un alto desarrollo de las fuerzas productivas y un proletariado preparado para ella.” p.26
“La causa de la Comuna es la causa de la revolución social, es la causa de la completa emancipación política y económica de los trabajadores, es la causa del proletariado mundial. Y en este sentido es inmortal.” p.28
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“Necesitamos un poder revolucionario, necesitamos (para cierto período de transición) un Estado. En esto nos distinguimos de los anarquistas. La diferencia entre los marxistas revolucionarios y los anarquistas no sólo consiste en que los primeros son partidarios de la gran producción comunista centralizada, y los segundos, de la pequeña producción dispersa. No, la diferencia precisamente en la cuestión del poder, del Estado, consiste en que nosotros estamos por la utilización revolucionaria de las formas revolucionarias de Estado en la lucha por el socialismo, y los anarquistas están en contra.” p.33
“Necesitamos un Estado, pero no como el que necesita la burguesía, con los órganos de poder –en forma de policía, ejército, burocracia- separados del pueblo y en contra de él. Todas las revoluciones burguesas se han limitado a perfeccionar esta máquina del Estado, a hacer pasar esta máquina de manos de un partido a las de otro. Si quiere salvaguardar las conquistas de la presente revolución y seguir adelante, si quiere conquistar la paz, el pan y la libertad, el proletariado debe, empleando la palabra de Marx ‘demoler’ esa máquina del Estado ‘ya hecha’ y sustituirla por otra, fundiendo la policía, el ejército y la burocracia con todo el pueblo en armas.” p.34
“Los rasgos fundamentales de este tipo de poder son: 1) La fuente del poder no está en una ley, previamente discutida y aprobada por el Parlamento, sino en la iniciativa directa de las masas populares desde abajo y en cada lugar, en la ‘toma’ directa del poder, para emplear un término en boga; 2) sustitución de la policía del ejército, como instituciones apartadas del pueblo y contrapuestas a él, por el armamento directo de todo el pueblo; con este poder guardan el orden público los mismos obreros y campesino armados, el mismo pueblo en armas; 3) los funcionarios y la burocracia son sustituidos también por el poder directo del pueblo o, al menos, sometidos a un control especial, se transforman en simples mandatarios, no sólo elegibles, sino amovibles en todo momento, en cuanto el pueblo lo exija; se transforman de casta privilegiada, con una elevada retribución, con una retribución burguesa de sus ‘puestecitos’, en obreros de una ‘arma’ especial, cuya remuneración no exceda al salario corriente de un obrero calificado.” p.38
“Impedir el restablecimiento de la policía, aplicar las fuerzas organizadoras de todo el pueblo a la creación de una milicia que abarque a toda la población: tales son las tareas que el proletariado ha de llevar a las masas para proteger, consolidar y desarrollar la revolución.” p.40
“Organicemos la gran producción nosotros mismos, los obreros, partiendo de lo que ha sido creado ya por el capitalismo, basándonos en nuestra propia experiencia de trabajo, estableciendo una disciplina rigurosísima, férrea, mantenida por el poder estatal de los obreros armados; reduzcamos a los funcionarios públicos al papel de simples ejecutores de nuestras directivas, al papel de ‘inspectores y contables’ responsables, amovibles y modestamente retribuidos (en unión, naturalmente, de los técnicos de todos los géneros, tipos y grados): ésa es nuestra tarea proletaria, por ahí se puede y se debe empezar cuando se lleve a cabo la revolución proletaria Este comienzo, sobre la base de la gran producción, conduce por sí mismo a la ‘extinción’ gradual de toda burocracia, a la creación gradual de un orden –orden sin comillas, orden que no se parecerá en nada a la esclavitud asalariada-, de un orden en que las funciones de inspección y de contabilidad, cada vez más simplificadas, se ejecutarán por todos siguiendo un turno, se convertirán luego en costumbre y, por último, desaparecerán como funciones especiales de una capa especial de la población.” p.54
“La Comuna es el primer intento de la revolución proletaria de destruir la máquina estatal burguesa, y la forma política, ‘descubierta, al fin’, que puede y debe sustituir a lo destruido” p.61
“No podemos prescindir de funcionarios bajo el capitalismo, bajo la dominación de la burguesía. El proletariado está oprimido, las masas trabajadoras están esclavizadas por el capitalismo. Bajo el capitalismo, la democracia se ve coartada, cohibida, mutilada, deformada por todo el ambiente de la esclavitud asalariada, de penuria y miseria de las masas. Por esto, y solamente por esto, los funcionarios de nuestras organizaciones políticas y sindicales se corrompen (o, para hablar con más exactitud, muestran la tendencia a corromperse) bajo el ambiente del capitalismo y muestran la tendencia a convertirse en burócratas, es decir, en personas privilegiadas, divorciadas de las masas, situadas por encima de las masas. En esto reside la esencia del burocratismo, y mientras los capitalistas no sean expropiados, mientras no se derribe a la burguesía, será inevitable una cierta ‘burocratización’ incluso de los funcionarios proletarios.” p.88
“…la fórmula ‘dictadura del proletariado’ no es sino un enunciado históricamente más concreto y científicamente más exacto de la misión del proletariado consistente en ‘destruir’ la máquina estatal burguesa…” p.103
“La dictadura revolucionaria del proletariado es un poder conquistado y mantenido mediante la violencia ejercida por el proletariado sobre la burguesía, un poder no sujeto a ley alguna.” p.106
“La revolución proletaria es imposible sin destruir violentamente la máquina del Estado burgués y sin sustituirla por otra nueva que, según las palabras de Engels ‘no es ya un Estado en el sentido propio de la palabra’” p.107
“Todo Estado, comprendida la república más democrática, no es sino una máquina para el aplastamiento de una clase por otra. El Estado proletario es una máquina para el aplastamiento de la burguesía por el proletariado, y ese aplastamiento es necesario debido a la resistencia furiosa, desesperada, y que ante nada se detiene, ofrecida por los terratenientes y por los capitalistas, por toda la burguesía y por todos sus lacayos, por todos los explotadores, cuando comienza su derrocamiento, cuando comienza la expropiación de los expropiadores.” p.113

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